En el corolario del inicio,
la sublimación del elixir,
el camino siempre coherente
de una búsqueda infinita
que se proyecta en la reunión audita.
Misterio de haber querido olvidar una certeza
que pertenece al impreciso momento
que como presente flecha al futuro.
Pintura fresca de paredes antiguas
o placeres exuberantes de concepción,
siempre camino,
tentación del hado.
Sutil roce de pinceles en mi lienzo,
óleo perenne en una composición inicial.
Figura principal, prisma de mis deleites.