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Lugares

Entiende,

desatiende,

sonríe y moja sin cuándo

a una piel que no es suya,

delira en diez sentidos,

con los sentidos.

Acepta,

olvida,

muerde y empujan otra vez

las sonrisas en su boca voraz

que no sabe comer bien.

Entiende,

olvida,

vuelve en sus viajes suspirantes

desde las quebradas a la cima,

y de la gloria al abismo.

Corre,

ilumina,

abraza con las fuerzas de su nada

(lugares que nunca entendió)

a las paces que en sus jaulas,

gracias a sus dones,

todavía son diminutas.

Y cuando la penumbra es el escenario,

en sus prosas turbias,

brilla como certeza un deseo.