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Lugar

A veces mi amor crece en el pantano, dentro de un olor fétido, junto a ranas marrón oscuro, en humedades densas, con mucho mosquito y poca mariposa. A veces mi amor se desubica y crece ahí, entonces les pido, suave, a las mariposas que me entretengan, al colibrí que me guste, al sol que me cuide y a las plantas que afloren.

Cuando el pantano hace lo suyo, y la mariposa sucumbe, el sol se esconde y el colibrí precipita, mi amor tiembla porque el entorno lo estrangula. Entonces convenimos que vamos a otro páramo, a juntar agua y dar vida, aunque después se vaya fertilizando, se pueble, se inunde, sea pantano y, antes de que me mate lo lindo con lo feo y me estrangule, algunas veces florece y me brota la risa.