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La secta del gatillo asesinó en Luján

(AW) Un nuevo crimen cometió esa banda armada que se hace llamar policía bonaerense, esta vez fue en la localidad de Luján, provincia de Buenos Aires. Marcos Contreras (26) fue asesinado el lunes pasado en el barrio Padre Varela por un policía que según testigos, le disparó por la espalda y lo remató ya caído.

Contundente testimonio por caso de supuesto “gatillo fácil”
“PREPARO EL REVOLVER Y LE SIGUIO TIRANDO EN EL PISO”

Luján, 20 de febrero de 2007 (www.novedadesweb.com.ar).- “Eran como las once de la mañana, había un montón de policías tirando tiros para todos lados y yo estaba con mis hijos afuera; el chico cayó al piso, el milico preparó el revólver y le siguió tirando en el piso, no le dio tiempo a nada, ni a gritar, no le tuvo piedad…”.

El contundente testimonio es de Irene González, uno de los testigos de la muerte de Marcos Contreras, quien fue baleado el lunes por un efectivo policial en el barrio Padre Varela, de la ciudad de Luján, en un caso al que la prensa local aún califica como “confuso”, pero al que la Comisión de Derechos Humanos local denominó “de gatillo fácil”.
La palabra de González fue emitida por el noticiero de TV Luján ayer por la noche y parece resultar clave para el esclarecimiento del hecho. La mujer negó que Contreras hubiese estado armado, en coincidencia con otras personas que presenciaron el episodio: “Dijeron que tenía un revolver, pero no hubiese tenido tiempo ni para disparar”, indicó.
“Todos lo vimos, el vecino de al lado de mi casa también, el nene mío de cuatro años me dijo ‘mamá, mamá, están matando a un chico’; vieron todo el de trece años, el de once, el de ocho, el de seis y el de cuatro”, relató la vecina de la populosa barriada lujanense.
Además, aseguró que no dudará en declarar lo que vio ante la Justicia : “Dí mi nombre y donde vivo, les dije que a la hora que quieran me vayan a buscar, no tengo problemas porque no te podés guardar una cosa así”, expresó ante las cámaras televisivas e insistió: “Lo único que sé es que el chico venía corriendo y el milico le venía tirando de atrás”.

“Carga terrible”

Con el mismo noticiero dialogó el capitán Abel Moussompes, titular de la Comisaría Luján Primera, en la tarde de ayer. El oficial informó que, en virtud del secreto de sumario, no podía brindar mayores detalles del caso. Mas comentó que la Justicia lleva adelante actuaciones “por resistencia a la autoridad agravada por uso de arma de fuego y homicidio”.
Reporteado por el periodista Fabián Pérez, Moussompes reconoció el “nerviosismo del personal” en el momento del homicidio, circunstancia que le impidió a los policías determinar el número de personas involucradas en el hecho: “Podrían ser dos, pero es materia de investigación”, explicó.
“Tanto para la familia de la víctima como para el personal policial un hecho de este tipo es una carga terrible”, consideró el oficial y expresó su beneplácito por la inmediata intervención de los agentes judiciales: “Que la fiscalía haya tomado intervención directa es para nosotros una tranquilidad de que se va a dilucidar cómo fueron las cosas”, dijo Mussompes e hizo referencia a “una transparencia total y absoluta que les quiero transmitir a los familiares de las víctimas”.
Moussompes ratificó que a Contreras se le encontró un arma de fuego “y se está determinando si disparó”. También negó que la víctima haya participado de un ilícito en los momentos previos y añadió que en los días anteriores se habían producido algunos hechos delictivos en la zona y que por esa razón los policías se encontraban en el lugar.
Ante el requerimiento del periodista, el comisario de Luján Primera no pudo precisar si Contreras tenía antecedentes: “Es materia de investigación”, repitió.
Finalmente, señaló que el policía involucrado, cuya identidad ni grado trascendió, “está a disposición de la fiscalía”.

El caso

Familiares y amigos de Marcos Luciano Contreras, denunciaron que el joven, de 26 años, habría sido víctima de un caso de “gatillo fácil”.
Contreras fue muerto el lunes, poco antes del mediodía, en un episodio aún no aclarado, en el barrio Padre Varela, de Luján. Según sus familiares, un policía le disparó en la espalda y en la cabeza, tras un forcejeo con otro efectivo
De acuerdo al testimonio de los allegados a la víctima, Contreras habría intercedido a favor de unos primos que, aparentemente, eran perseguidos por los agentes. Sugieren que un policía, de civil, quiso reducirlo y que el joven escapó hacia un descampado cercano. En ese sitio, otro agente –que tampoco estaba uniformado- le efectuó dos disparos. Dicen también que le habrían “plantado” un arma de fuego, para simular un enfrentamiento.
Después del hecho, numerosos vecinos de la popular barriada demostraron su bronca apedreando a los móviles policiales. Testigos de lo ocurrido ya habrían declarado ante la fiscal interviniente, que se hizo presente en el sitio.
Minutos antes del sepelio de Contreras, su tío, Rubén Darío, expresó la indignación de los familiares por lo sucedido y reclamó la detención del policía involucrado: “Era un chico de bien, que no tenía antecedentes, no sé que lo pasó, se equivocaron mal”, dijo.
Contreras, según relataron sus familiares, trabajó varios años como custodia y actualmente se desempeñaba en la industria textil.
Familiares de Contreras anunciaron que, probablemente hoy, realizarán una marcha exigiendo justicia.

Eduardo Racedo, de la Comisión de DDHH
“UN CLARO CASO DE GATILLO FACIL”

Eduardo Racedo, miembro de la Comisión de Derechos Humanos de Luján, consideró que se trató de “un claro caso de gatillo fácil”.
En diálogo con el programa Antena Cooperativa, de FM Líder, Racedo –que es periodista- indicó que “no tenemos porque ser tan cuidadosos como la prensa, que por ahí tiene otro tipo de relación con la policía, ni usar eufemismos”. “No tenemos porque ser políticamente correctos, para nosotros se trata de un asesinato y de otro caso de gatillo fácil”, añadió.
Racedo recordó que se trata de “un caso más en Luján” y recordó la muerte del joven “Tato” Isola (fusilado el 17 de marzo de 2001), y el asesinato de la familia Zarnic, en diciembre de 2000.
El dirigente de Derechos Humanos señaló que Contreras “estaba a punto de ser padre por segunda vez” y comentó que “su compañera tuvo familia ayer como consecuencia del trauma”.
“Estamos hartos de esta policía que hace mal uso de las armas que la sociedad le entrega”, expresó Racedo y denostó “la cultura de tirar a matar en un barrio popular, donde diariamente se ven inocentes muertos en medio de un tiroteo”. “Estamos hartos de esta prepotencia de persecución al pobre y al trabajador; Luján hoy no es la excepción”, concluyó.