Mujeres. No estamos privados de moldes.
Tal vez sea una mujer Presidenta. Tal vez, dijo, otra lo haya merecido más que ella.
Eva Perón, dice Cristina, es la mujer del puño crispado, no el personaje de telenovela fomentado por la nación apolítica. Eva Perón es la de la opción por su pueblo.
Seoane, que es mujer, y Santa María, que es hombre, escribían en la Caras y Caretas dedicada a Eva Perón que la historia política de esa mujer es una historia de amor. Puede que la más maravillosa. La historia dice que ella estaba casada con un hombre popular y contradictorio, de gestos hacia los diversos sectores del mapa político. Eva Perón, en el gobierno de Perón, representaba todo lo indiscutible para el pueblo. Eva Perón era todo lo mejor que Perón tenía para darle al pueblo. Era la del puño crispado en defensa de los más.
¿Qué pasa hoy?
Tal vez sea una mujer Presidenta. Seguramente es la figura más persuasiva de la política nacional. Puede que también tenga la mejor capacidad de hacer uso de la palabra que yo haya visto. Puede que sea contradictoria como el origen que tiene, que no es otro que el nuestro. Puede que no me gusten muchas cosas de su gobierno, puede que siempre esté en deuda con la expectativa moderada que me despierta cuando habla. Ella es linda y coqueta más veces que inteligente, y yo no sé... yo nunca la vi linda y su coquetería me tiene sin cuidado.
Una mujer blanco. Las letras oscuras de la prensa oscura dicen que manda su marido desde Puerto Madero. Él rearma el PJ y eso lo demuestra. Hace cuatro años, queridos, ella estaba en el palco del Congreso Justicialista haciendo que Chiche Duhalde mordiera la tierra. A nadie se le ocurría decir lo que dicen hoy. Ella está al mando, no lo pueden creer. Es mujer. Ella habla mejor que él, ella dice más, ella cierra ideas con moño y clips. Viaja a Venezuela, habla del basurero del mundo, dice que la policía del paco merece el mismo juicio que la de los desaparecidos, dice que su modelo son las Madres.
Las Madres son mujeres. Dicen las letras podridas de la prensa del basural que las Madres están cooptadas. Nadie dice eso de Feinmann, Verbitsky o Coco Silly. Ellos, como buenos hombres, tomaron su posición política, a alguno se le dice intelectual orgánico, a otro montonero, a otro no se le dice nada, pero son hombres con opción. Las Madres no, ellas están cooptadas. Para l@s carnicer@s la mujer no tiene opción.
La Presidenta me hace atacarla cuando la defienden de la realidad y me hace defenderla cuando la atacan con la patraña.
Siempre, compañeros, su ejercicio será político. Es mujer, creer o reventar, sobre ella se habla desde las cuestiones políticas.
Tal vez sea una mujer Presidenta. Su gobierno no tiene más apertura a la interrupción del embarazo como opción que el de su marido, no hace más política reproductiva que el de su marido, no se está moviendo por cielo y tierra contra la trata de blancas y la prostitución infantil. Es mujer y se comporta como una Presidenta del movimiento. A un lado y a otro. Podría tener a su marido en Acción Social, representando lo mejor de sí... tal vez, interviniendo en asambleas de trabajadores o apareciendo en los barrios para dar soluciones y no demagogia. Tal vez ella sólo se crispe, como decía, sin la irrealidad de una mujer recortada en la escena política para que encaje en la iconografía indiscutible del enamoramiento popular.