Entrevista con David “Coco” Blaustein, director de “Cazadores de Utopías”, “Botín de Guerra” y actual director del Museo del Cine. Su visión sobre la función del cine en la sociedad, la situación actual del cine argentino y una mirada del director sobre el espectador de cine argentino.
Coco: El cine es básicamente un vehículo, digo, yo considero al cine como un hecho artístico que cumple una función cultural importantísima. Para mí el cine es un hecho artístico destinado a emocionar, a conmover, a... en otra época diríamos a concientizar. El cine cumple un rol educativo esencial, porque nos permite la educación cinematográfica poder mirar más críticamente el lugar audiovisual en el cual estamos incertos, o por lo menos el cine debería jugar ése rol, para mí el cine debería cumplir un rol educativo central en poder desarmar algunos discursos audiovisuales hegemónicos. El cine también cumple un elemento cultural porque es forjador de identidad, de identidad cultural. El cine debería ser un desarmador de discursos audiovisuales educativos y al mismo tiempo es un elemento identitario más que nos construye como sociedad, como proyecto de país. Todo eso es el cine. Secudariamente el cine también puede ser entretenimiento y también es una industria. Pero centralmente para mí el cine es un hecho artístico que tiene que conmover, emocionar y concientizar. Pero bueno, no necesariamente todos tenemos que tener la misma visión sobre el hecho cinematográfico.
Coco: Almodóvar dijo hace... dos o tres años atrás, creo que con motivo del estreno de La Ciénaga, o un poco más acá, con motivo del estreno de La Niña Santa, que a Almodóvar le parecía que el cine argentino era de los cines más atractivos del mundo. Creo que hace tres o cuatro años atrás esto era absolutamente así. Hoy me parece que si no nos apuramos se nos va a pasar el tren. Creo que hoy, el cine argentino, tiene muchísimos elementos.
¿Qué es lo que yo veo de bueno en el cine argentino en este momento? Vamos a empezar por la tragedia, un cine que pierde en un año a dos realizadores de la catadura de Mignona (Eduardo) y de Bielinsky (Fabián) es porque es un cine francamente exepcional. Digo, Mignona con sus sesenta y seis años y Fabián con sus cuarenta y pico, si vos le sumás a eso algunas realizaciones de este año, algunos documentales como Cándido López, algunas coproducciones con América Latina como Hamaca Paraguaya, alguna película como Monobloc de Luis Ortega, una permanencia en el candelero como El Método de Marcelo Piñeyro, digo, es un cine francamente interesante. Lo que tiene de fantástico el cine argentino, que no lo ves en otras partes del continente es la incorporación permanente de nuevas generaciones de cineastas a nuestro cine, en una punta del camino, y en la otra punta del camino la persistencia de talentos como Doria, haciendo Las Manos, la persistencia de Piñeyro, etcétera. Desde un punto de vista meramente creativo y artístico, yo creo que el cine argentino sigue pasando por un momento fantástico, excepcional. Si de repente ves la calidad artística de una película como El Custodio, digo, Cuatro Mujeres Descalzas, Asuntos de Familia... el problema del cine argentino sigue sin ser artístico, el cine argentino sigue teniendo una calidad artística, técnica y profesional de puta madre. El tema sigue siendo un problema económico, qué es lo que uno ve como dificultad; el sistema actual de cuota de pantalla no funcionó, hay que buscar uno más agresivo, donde los exhibidores se comprometan mucho más que lo que se están comprometiendo ahora. En segundo lugar falta reglamentar un artículo de la Ley de Cine que obligue a las televisoras a participar de la producción de cine argentino y falta una política mucho más agresiva para la venta de cine argentino en el exterior. Diría que estas son las tres patas fundamentales, los temas centrales. Y un diseño del mercado del cine argentino que determine cuántas películas argentinas acepta este mercado que se estrenen por año, porque está claro que no podemos estar estrenando entre cincuenta y setenta películas por año. Sino esto es una selva donde terminamos comiéndonos entre nosotros. Hay que sentarse y ponerse de acuerdo en cuál es el perfil industrial de nuestro cine, cuál es el perfil del cine independiente y saber que de enero a noviembre vos podés estrenar X cantidad de películas por año, porque sino nos matamos entre nosotros.
Coco: No sé si hay un espectador medio. Creo que el espectador de cine argentino va siempre a ver cine argentino y le gusta. Es un tipo fanático de su cine, es un tipo culto, es un tipo que disfruta, que es un buen observador de cine, es un buen crítico. Me parece que es un tipo consumidor de cultura, que disfruta del cine y tiene, lo que decíamos el principio, tiene un tema cultural, tiene un tema educativo y tiene un tema de sensibilidad con el cine argentino. Eso en cuanto al espectador medio. Vos te das cuenta que hay cierto tipo de cine, probablemente Asuntos de Familia, o El Método, o Las Manos, o Aristarain, o Pino, digo... hay un tipo de cine de crítica, de cierta crítica social, de cierto nivel de compromiso, que cuando ese cine tiene una buena temática, tiene una buena factura y tiene un buen acompañamiento de la crítica, el público responde inmediatamente. Yo lo veo en la gente con la cual discutís. Vos fijate que cuando no hay un problema económico de por medio, generalmente las películas argentinas que se dan en el Gaumont, digo, cuando vos comparás el resultado el lunes de lo que pasó de jueves a domingo, para una película argentina siempre el mejor lugar es el Gaumont, que es un lugar donde la gente va a ver por cuatro mangos. Y eso que es un cine que la pantalla es una mierda, el sistema de proyección es una mierda, el audio es una mierda y sin embargo la gente va al Gaumont a ver cine argentino. He encontrado público de cine argentino del Gaumont y del Tita Merelo en este mismo museo, en Defensa, miércoles y domingo hay un tipo seguidor de cine argentino total y absoluto. Es un tipo al que vos le mostrás cuarenta fotos de cine argentino y el tipo te dice todo, te la saca. Esto no sucede en muchos lugares, la identificación cultural. El tipo que va al cine argentino es un tipo que busca cine argentino, que conoce. Es fantástico, eso es muy interesante.
Coco: Estamos empezando la obra en el edificio de Defensa y San Juan, va a ser una obra muy importante que nos va a permitir tener bodegas únicas en argentina para albergar cine, bodegas para ochenta mil latas, va a duplicar el área destinada a exposición. Va a tener tres salas, una de ciento sesenta butacas y dos salas de sesenta, una supongo que dedicada a estrenos de cine nacional, otra para retrospectiva de cine argentino y la otra destinada a cine latinoamericano y cine independiente, una cosa por el estilo. Va a tener un área dedicada exclusivamente a la documentación y la biblioteca y, yo creo que va a ser, el día que se termine y Dios permita que sea en el término de un año y medio, va a ser un lugar fenomenal y me parece que va a alterar el equilibrio, por suerte, cultural, de toda la zona de San Telmo para el sur, va alterar el eje Plaza de Mayo Parque Lezama, creo que toda la obra del Polo Sur Cultural va a alterar muchísimo, que va a ser un lugar de atracción enorme sobre la ciudad.