Las Madres empezaron a andar un camino de lucha hace treinta años, cuando todo era terror, cuando sus hijos desaparecieron. Hoy las Madres son referente del campo popular, hoy las Madres se siguen proyectando hacia una sociedad justa. En este camino, este año, las Madres emprendieron la construcción de viviendas en la Villa 15 y Los Piletones, habiendo presentado los mejores proyectos y ganado las licitaciones. Son 432 casas en Los Piletones, con dos jardines maternales, dos escuelas, un centro comunitario y un hospital. Son 72 viviendas en la Villa 15, un jardín maternal ya inaugurado y una escuela.
Hoy las Madres son un freno a las históricas mezquindades, a las prácticas clientelares, a las mafias de la construcción. Las Madres emprenden el camino construyendo porque la revolución se hace construyendo.
Hebe dijo que los hijos de las Madres están en esas viviendas, están en los barrios. El proyecto revolucionario es levantado con los ladrillos que vienen a poner fin a la desidia histórica, a la marginación. El proyecto revolucionario es abrazado por las cooperativas de trabajo.
A inicios de este año, el de los 30 años , cuando se inauguraba el Jardín Maternal, Hebe les decía a los vecinos “sepan que no le deben nada a nadie, esto era de ustedes y se lo estaban debiendo”, y que los que a partir de ahora vivan el barrio “no se olviden nunca que esto se llamó Ciudad Oculta, y que dejó de serlo por el trabajo de sus padres”. Es como cuando los hijos de las Madres dejaron de ser sólo las víctimas del genocidio para ser los luchadores, los revolucionarios, los constructores, los compañeros de esta lucha que hoy, junto a las Madres y tantos otros compañeros, está encaminada y todavía no termina.
La construcción de las Madres, la leyenda “vivienda digna ya!” que está en la espalda del mameluco de cada uno de los que trabaja, esto es hacer camino. Más de 500 viviendas para los que siempre lucharon porque fueron marginados y explotados, cientos de trabajadores ocupados en la construcción de la propia vivienda y formados, esto es parte del camino que las Madres fueron construyendo, donde también se cuenta la radio, se cuenta este periódico, se cuenta la Universidad, se cuenta una lucha diaria.
No es el resultado efectivo de una gestión, esto es el ideal revolucionario puesto en práctica. La crítica y superación de una realidad que va a seguir necesitando de mucha crítica y mucha superación.
En 30 años, las Madres llegaron desde donde no parecía haber por dónde ir hasta no sólo hacer camino, sino además, y por ejemplo, construir en este camino 500 casas, tres jardines maternales, tres escuelas y un hospital.