De David Sugar dyfet at hipatia.info - original en ingles aquí
Traducción de Kary Dondo Gonzalez y Agustina Vidal
Mientras planeo lo que quizás sea el último viaje al exterior de mi cansado y viejo pasaporte americano antes de su vencimiento, me siento forzado a admitir que el país que una vez conocí también ha vencido. Es irónico que a fines de este mes voy a visitar Venezuela, un país que está en el medio del redescubrimiento de los ideales de su fundador, Simón Bolívar, cuando mi propio país a lo largo de estos seis años ha trabajado tan duro para destruir lo que quedaba de esos ideales sobre los cuales fue originalmente fundado.
Pronto deberé cambiar mi pasaporte por el nuevo y "mejorado" Pasaporte Gestapo, el único que contiene un chip de rastreo. Qué irónico que el pais por el cual tantos cientos de miles han sacrificado sus vidas en el último siglo con la simple creencia de que estaban peleando para eliminar el fascismo en el exterior, sea abiertamente ridiculizado por aquellos criminales de guerra internacionales que hoy conducen este país y sólo traen vergüenza y desgracia a esta nación y a todos aquellos que lucharon en el mundo pasado o presente en el nombre de la verdadera libertad.
Quizás Bush será mejor conocido por introducir el "Fascismo Compasivo", el Fascismo con "f" minúscula. En lugar de acorralar judíos y homosexuales y otros grupos en masa, nuestro "pequeño" fürher y sus hombres de hierro sólo persiguen a "algunos" de los "indeseables" de "hoy"; ecologistas y activistas por los derechos de los animales. De hecho, un terrorista fue redefinido como alguien que interfiere con la capacidad de generar ganancia de las corporaciones privadas. Aún así, fundamentalmente se persigue a aquellos temerarios que hablan abiertamente de forma pública y efectiva. La libertad de expresión está muerta en este país y con nuestro pequeño Fürher, ahora habilitado para tener más poder por medio de las nuevas actas, pronto esas relucientes y nuevas facilidades para detenciones en masa que Haliburton ha estado construyendo abrirán sus puertas y comenzarán a hacer sus negocios.
Hoy en América existe una cultura de la muerte. Puedes oírla en los campos de golf donde a nuestras elites, organizadas alrededor de esas instituciones sociópatas denominadas corporaciones, en las cuales el poder está limitado solamente por la avaricia y las responsabilidades individuales o sociales son inexistentes, les encanta alardear sobre las ganancias que produce hacer la guerra, y destruir a otros, tanto aquí en América como en el exterior. Sí, Katrina, la muerte y la misera de tantos "indeseables" en esta "nueva" América, se celebra públicamente como una oportunidad para generar ganancias todavía más grandes, en una version patética y triste de la falacia de la ventana rota.
Lo que es igualmente triste es que los fascistas de hoy son tan letales como siempre. Los grandes terroristas en el mundo hoy no son antiguos operarios de la CIA viviendo en Pakistan y que ahora hacen terrorismo "independiente", en vez de continuar sirviendo a un estado, sino aquellos que son parte de un gobierno nacional y usan ese gobierno para llevar a cabo su terror y sus matanzas. Aquellos que han asesinado a más de cientos de miles de civiles sólo en Irak. Aquellos que alegan que son soldados "legítimos" mientras le disparan a niños en patios de escuela, bombardean playas en Palestina y encienden con bombas ciudades en el Libano.
La semana pasada el Congreso comenzó otorgando nuevos poderes, permitiendo a nuestro pequeño Fürher detener a cualquiera que el considere "indeseable" sin ningún tipo de proceso, ciudadano o no, mientras al mismo tiempo se persigue inmunidad legal de ambos crímenes de guerra, los pasados y los que vendrán. Ayer me vestí de negro, hice duelo ante el deceso final de lo que una vez fue mi nación.
Dondequiera que mire en el viejo oeste, veo las luces de la civilización extinguiéndose lentamente , una por una. Hay quienes han luchado larga y duramente por este momento, y ellos no esperan que su oportunidad les sea negada. Estas personas son los enemigos de la libertad. Ellos han elegido su senda y nosotros debemos estar preparados para defender la nuestra pronto o no quedará nada en el viejo oeste, excepto oscuridad y barbarie. Inclusive mientras la oscuridad caiga sobre esta tierra, no nos iremos calladamente hacia la noche. Aquellos que creemos y entendemos de verdad el valor de la libertad, también conocemos su precio.
Hubo un tiempo para la discusión, y creo que ese tiempo todavía existe, aunque esa oportunidad está lentamente llegando a su final. Hubo un tiempo de acciones directas, y éste permanece, especialmente ahora. Algunos de los que entendieron esto desde el comienzo ya han pagado un precio terrible, y no debemos nunca dejar que sus esfuerzos hayan sido en vano. Sin embargo, hay un tiempo, un tiempo que está llegando, en el que debemos poner a un lado nuestros esfuerzos y metas individuales y juntarnos, en solidaridad total, un tiempo en el que la resistencia nacional será la única opción posible.
Despierta América, despiértate ahora, si sigues dormida, no serán sueños placenteros, todo lo que tendrás es pesadillas...
Fuente: news.hipatia.info