y me apresuro a aclarar:
me desgrano por estar rodeado de corazones.
Hay un peso ínfimo que le sobra a mi fortaleza,
hay guerra con vacío y hay esperanza sin ilusiones.
Piratas del mordisco,
¿quién les dijo que sus dentaduras pueden negarse a esta carne?
Me sobra cuerpo hoy y lo mismo para ayer.
Me arranqué la congoja con un llanto expreso,
me seduje la soledad,
y así me dolí de ausencias.
Quisiera la simpleza de un abrazo
donde sobornarme los dolores,
o donde ahogarme los miedos.
Mis necesidades no son las prioridades de mis deseos.
Voy a decir centellas
cuando hable de sonrisas que acarrean presencias,
será brillo cuando el temor se espante
en senos.