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“Una persecución política necesita una salida política”

Jorge Galeano es dirigente del Movimiento Agrario y Popular. Estuvo en Buenos Aires en marzo, agosto y octubre, la segunda vez estuvo acompañando en su gira al candidato presidencial Fernando Lugo, que cuenta con el apoyo de varias organizaciones sociales, entre ellas el MAP. Él relata que vino “para participar del lanzamiento de un material de poesía escrito por uno de los compañeros paraguayos presos en Marcos Paz, Arístides Vera Silguera –el libro se titula “poesía” y fue presentado en ATE Capital-. También para ir fortaleciendo nuestras relaciones organizativa con organizaciones fraternas de Buenos Aires, con los grupos independientes, artistas, intelectuales, partidos progresistas, movimientos populares que vienen trabajando por el refugio y la libertad de los seis compañeros que están presos.”.

Galeano analiza que “para una persecución política tendríamos que encontrar una salida política, no jurídica. Para nosotros es clave la sumatoria que va a hacer posible la libertad de nuestros compañeros.”. Destaca la predisposición de Eduardo Luis Duhalde (Secretario de Derechos Humanos del gobierno nacional) y de la CTA “especialmente la Secretaría de Relaciones Internacionales y la de Derechos Humanos, que vienen haciendo un gran trabajo, muy importante, difundiendo el caso y aportando, por ejemplo para el material que se acaba de lanzar. Por otra parte, Duhalde nos dijo que un dictamen de la Secretaría (de Derechos Humanos) no era vinculante. Pero de hecho constituye un instrumento político. Paralelamente a eso, los compañeros, las organizaciones solidarias están haciendo contactos muy importantes, con personalidades como Osvaldo Bayer, yo creo que estamos en un proceso de acumulación, digamos, que finalmente pretendemos que desemboque en un acto grande que pueda tener el peso político necesario como para a partir de ahí permita ir planteando la cuestión con mayor fuerza.”.

Al mismo tiempo, se abre la necesidad de diálogo con un actor que está fragmentado por el desarraigo, señala Galeano que “no existe un contacto con algo que sea “la colectividad paraguaya”. Pero sí en el MTL hay muchos paraguayos formando parte, también en la CTA, y en otras organizaciones populares. También los organismos de derechos humanos tienen mucha vinculación, y a través de ellos sí se está tratando de crear conciencia y solidaridad.”.

P- ¿Cómo ves el proceso organizativo que se viene dando por la libertad y el asilo de los seis?

JG- Yo creo que ha habido un avance enorme en cuanto a la instalación del caso. No hubo muchos avances en el ámbito de las decisiones oficiales, y creo que está supeditado a la presión y la fuerza que eventualmente podamos hacer. Tratamos de interpretar esto como la conquista que se avecina, que estamos seguros que vamos a conseguir el refugio y la libertad de los compañeros. A la presentación llegó apoyo de Venezuela, Bolivia, de todas partes, y esta situación en la que ellos se encuentran ha generado un ambiente impresionante, a pesar de de la diversidad de las dirigencias que pueda haber en Buenos Aires, una unidad de todos los sectores, mucha gente está participando. Para nosotros fue un éxito total la presentación del libro, una conquista en este proceso.

P- ¿Cómo los viste a los compañeros?

JG- A los seis los vi muy bien. Están físicamente bien, están también contentos de que se hayan logrado estos avances y también por la presencia de los que estamos tratando de contribuir, porque es lo que está sucediendo en nuestro país, la criminalización de la lucha social. Desde 1989 hasta 2005 se ha asesinado a 77 compañeros campesinos en forma selectiva, de los cuales 22 fueron ejecutados por policías y militares. Una realidad muy dura que no ofrece la más mínima garantía para los compañeros que están acá, en caso de ser extraditados.

P- ¿Cómo analizan esa persecución que están sufriendo?

JG- Tratamos de interpretar el contexto en que se da, que las organizaciones progresistas, sectores, movimientos, partidos, puedan interpretar el contexto con nosotros. Vemos que se trata de una persecución política-ideológica, se está tratando de descabezar un proyecto que plantea una sociedad diferente, que busca una transformación profunda en el país y que depende fundamentalmente de los sectores populares. Los cambios que se dan en la región también van a llegar a nuestro país, y nosotros nos constituimos en un sujeto muy importante para ese cambio, creemos, dentro de esa interpretación, que el sistema está criminalizando todas las luchas sociales y a los dirigentes. En mi caso particular tengo tres procesos penales por la lucha por la tierra. Existen más de 2000 compañeros procesados, algunos cumpliendo condena, otros con trabajos comunitarios asignados. Nos encontramos en una realidad bastante difícil, existen 18 destacamentos militares móviles que forman parte de una estrategia de represión psicológica y física, de amedrentamiento continuo a los movimientos populares y de presión al sector dirigencial.

P- ¿Quiénes son los seis?

JG- El libro fue escrito en la cárcel por Arístides, primero en Devoto, después en Marcos Paz. Roque Rodríguez, que fue Secretario General del Movimiento Agrario y Popular, es otro de los compañeros que está preso, Agustín Acosta, que es uno de los compañeros que se encargaba de la dirección de las radios comunitarias, y este compañero, Arístides Vera Silguera, que es un artista. Basiliano Cardozo, que es un gran compañero, un formador, un educador popular que trabaja en las bases. Gustavo Lezcano Espínola y Simeón Bordón Salinas también son compañeros educadores populares.