/B_article_head>

Según estadísticas no oficiales, en nuestro país hay apenas 800.000 dadores de sangre voluntarios. Según esas mismas estadísticas, para lograr que todos los bancos de sangre tengan la capacidad de cubrir las donaciones necesarias haría falta aproximadamente medio millón de dadores más.
Quiero aprovechar este espacio para plantear(nos) la problemática de la donación de sangre en nuestro país. Si bien es cierto que ante el pedido solidario de familiares y amigos no son pocos los que acuden a donar sangre, tampoco escapa a esta realidad que el número de personas que hace donación voluntaria de sangre es realmente chico.
Lamentablemente, en nuestro país carecemos de estadísticas oficiales o de bancos de datos centralizados sobre dadores de sangre. Esa deficiencia no hace más que dejar en claro que este no es un tema de importancia en nuestra agenda sanitaria.
Los pocos datos con los que contamos son generados por organismos no gubernamentales más el aporte de algunos de los grandes hospitales que sólo pueden proporcionar la información propia.
Probablemente nunca te pusiste a pensar en la importancia de una acción solidaria a la que casi todas y todos podemos sumarnos. Esto seguramente se debe a que nuestro país carece de políticas tendientes a generar conciencia sobre la importancia y necesidad de tal acción. Según las estadísticas mundiales, una de cada diez personas necesita al menos una transfusión de sangre en su vida.
Para que nuestro sistema de salud mejore en el área de hemoterapia es imprescindible que tomemos conciencia de nuestro valor como donantes voluntarios. Eso nos permitiría pensar en dejar el modelo actual de reposición [1] y permitir que la necesidad de transfundir a una persona no genere más trámites que los que lleva el diagnóstico de un medicamento.
Este cambio, que puede parecer a simple vista algo menor, repercutirá casi de manera automática en el paciente y su entorno familiar. Cualquiera que haya pasado por esa situación conoce la angustia que significa buscar dadores de sangre para alguien cercano que los necesita. Y aunque no sea algo habitual, muchas veces la ausencia de dadores obliga a reprogramar operaciones complejas, con el riesgo que eso acarrea.
Es importante que sepas que donar sangre no es algo engorroso, ni te lleva demasiado tiempo. En general, donar sangre no ocupa más de 15 minutos de tu vida. Sumando una entrevista con el médico o técnico de hemoterapia más el reposo necesario después de la donación, nos dará un tiempo aproximado de 30 a 40 minutos. Después, claro, podés continuar con tus actividades habituales como si nada hubiese pasado con el plus de haber ayudado a un par.
Para quedarnos pensando un poco, siguiendo este enlace podrán acceder a las estadísticas de donación de sangre en España y ver los niveles de donación a los que se puede llegar si todas y todos comenzamos a tomar conciencia de la importancia de esta acción solidaria.
Agradezco la ayuda de no pocos amigos y conocidos que me ayudaron metiendo mano, corrigiendo y aportando ideas para darle forma a este articulo.Para su redacción fueron consultadas, entre otras las siguientes paginas:
Federación Española de Donantes de Sangre
CÍRCULO DE AMIGOS DE LA DONACIÓN ALTRUISTA DE SANGRE
La imagen que ilustra el articulo es parte de la base libre de imágenes y recursos multimedia de Wikimedia Commons
[1] Cada paciente debe reponer al banco la sangre que el banco le presto
Los contenidos de este sitio están bajo una licencia de Creative Commons.